El 13 de abril de 1850, nació el volcán Cerro Negro, que con sus contantes erupciones a atormentado a la población de León, ciudad que se encuentra a solo 25 kilómetros al suroeste del volcán.
En julio y agosto de 1947 se dieron actividades volcanicas durante dos semanas, con expulosiones de arena y cenizas que se acumularon en las calles, techos de tejas de las casas, la azotea de la Catedral, en cantidades que no permitían ni respirar por lo que el obispo Isidro Augusto Oviedo y Reyes, pidio la interceción de la SantísimaVirgen María.
Los estragos del vólcan, hicieron que los leoneses se concentraran a diario en la Catedral a implorar protección al Altísimo. Esto motivó al obispo a proponer La Gritería de Penitencia a realizarse todos los 14 de agosto en honor a la Asunción de María.
Los concurrentes se comprometieron para siempre y celebraron la primera Gritería bajo la sombra de la erupción del coloso. El milagro ocurrió, y pasados un par de días, el cielo de León amaneció resplandeciente con los rayos del sol alumbrando la llanura. El cerro Negro se había calmado.
El grito ¿Quién causa Tanta alegría? del pueblo que visita cada uno de los alteres es respondido con la frase: "La Asunción de María", a diferencia de la Gritería grande del 7 de diciembre, donde la respuesta es "La Concepción de María".
Los concurrentes se comprometieron para siempre y celebraron la primera Gritería bajo la sombra de la erupción del coloso. El milagro ocurrió, y pasados un par de días, el cielo de León amaneció resplandeciente con los rayos del sol alumbrando la llanura. El cerro Negro se había calmado.
El grito ¿Quién causa Tanta alegría? del pueblo que visita cada uno de los alteres es respondido con la frase: "La Asunción de María", a diferencia de la Gritería grande del 7 de diciembre, donde la respuesta es "La Concepción de María".
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